"¿Còmo decirlo? para decirlo bien y tan fuerte, que se oiga donde sale el sol, hasta donde se oculta. Y tan potente que lo oigas, donde estés, aunque ya no estés conmigo, siento tanto, que te hayas ido; Pero más siento el que no hayas vuelto...

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9 de noviembre de 2010

EL GRAN TRIUNFO DE PAEZ


EL GRAN TRIUNFO DE PAEZ
Por: Ricardo Carrera



Ocho en punto. Auditorio nacional a tope y los gritos de “olé olé olé, fito, fito” alumbraban lo que sería una noche impresionante. Tercera llamada…gritos.

Las pantallas se iluminan con las alas de una mariposa tecnicolor que no llegaría sino hasta el final del magno evento, pero que sí estuvo presente toda la noche. Aparece Fito Paez enfundado en un soberbio traje blanco y entre un juego de luces se sienta para plantarle canciones a un piano decorado al óleo.

-“todos hablan a la vez…folis berget” inicia el concierto con la canción que abriera el disco “la,la,la” que hizo al lado de Luis Alberto Spinetta en 1986. “buenas noches México, han venido al concierto más largo de su vida” Anuncia Fito, prometiendo un recorrido musical en celebración de sus 30 años de carrera.

Al terminar Folis Berget, Fito dio un salto al primer sencillo de su nueva producción “confía”: “tiempo al tiempo” “confía” “la nave espacial” para luego entonar algunas canciones clásicas como “llueve sobre mojado” (que Sabina cantara meses antes y que esperamos ver con ambos en el mismo escenario) “el chico de la tapa” (en su versión original) alternadas con temas de la nueva producción. Es ahí donde comienza el viaje.

La historia no fue sencilla; Fito comenzó demasiado emocionado: “no todos los días es tu primera vez en el auditorio nacional” prometía un concierto tremendo, pero un inconveniente surgió.

Las canciones del Argentino siempre han sido muy complejas musicalmente hablando y por lo tanto, muy exigentes para con la voz, a causa del frío y de fallar una nota muy alta, Fito se quebró la garganta, pero el concierto siguió adelante.
Para el momento donde el cantautor invitó al escenario a Manzanero para entonar “esta tarde vi llover” y “yo vengo a ofrecer mi corazón” la voz de Fito ya había reclamado y se negaba a salir. Al escuchar cómo sonaba, después del terrible accidente, muchos temimos que el concierto fuera cancelado a escasos minutos de su inicio, era muy difícil imaginarse que el genio argentino podía recuperar sus notas, sobre todo después de sufrir con el “cadáver exquisito”, tema que le era casi imposible entonar, pero tal como el título de su nuevo disco nos dice: confía. Así es, nos tocó a todos confiar.

“Es la primera vez que me da una afonía en pleno concierto, pero lo vamos a sacar adelante” nos tranquilizaba Fito mientras le colocaban una bufanda verde y se bebía un té. La angustia era mucha, Fito, como todo un profesional y como todo el guerrero que es, no se dio por vencido y comenzó a octavar algunas canciones, a usar más el diafragma, a relajarse, los músicos y la gente le ayudaron a cantar las canciones y poco a poco, el gran guerrero fue olvidándose del problema y nosotros también.

Los siguientes invitados fueron dos de los integrantes del grupo mexicano café tacvba, que subieron a escena colmados de respeto para recibir el honor de que el maestro cantara con ellos “eres” y posteriormente cantar con él una versión tacvbera de “bello abril”.

Para ese momento, Paez seguía sufriendo un poco, pero se veía una luz en el horizonte, su voz estaba recuperándose milagrosamente, el auditorio entero luchaba a su lado para que la celebración de sus treinta años de carrera pudiera resultar lo que todos estábamos esperando.

La genialidad del músico hizo vibrar a la sala entera cuando entonó “el diablo en tu corazón” argumentando que era una canción que había escrito para Buenos Aires, pero que era válida en cualquier ciudad: “ey que te pasa D.F. es con vos…” comenzó a cantar una de las canciones más coreadas de la noche.

Julieta Venegas fue la siguiente invitada, misma que apareció en escena para cantar a dueto: “un vestido y un amor” y dar paso a uno de los momentos más íntimos del concierto: Fito solo al piano cantando “desarma y sangra” de Charly García con una ejecución impecable del piano y un canto que se escuchaba profundamente aliviado “sin él, muchos de nosotros no seríamos nadie” gritó cuando terminó el brutal tema. Posteriormente cantó “track track” y muchos pensamos que quizás ese era el momento ideal para escuchar “la despedida”, pero el momento no llegó, quizás su voz no estaba tan recuperada como para cantar esa gran obra maestra, pero poco a poco fue saldando su deuda.

Fueron pocas las canciones íntimas, el concierto debía ser más grande esta vez, la banda volvió para entonar junto con él temas clásicos que dejaran satisfechos hasta los deseos más exquisitos.

Uno de los clímax de la noche llegó con “el amor después del amor” cuando Susana Zavaleta apareció en escena para dotar al escenario con un halo de sensualidad que acabó por empapar a todo el auditorio. Un momento que no tiene un calificativo suficiente para describir el placer auditivo y visual del que fuimos víctimas.

El concierto continuó recorriendo los éxitos del compositor en sus versiones originales: “naturaleza sangre” “la rueda mágica” y “cuidad de pobres corazones” dejaron al público extasiado y a la voz de Fito, absolutamente recuperada: -“que buena leche me están tirando” – decía el cantautor mientras se daba cuenta que de la tragedia inicial, ya no quedaba ni la sombra.

Era imposible sentarse, durante las casi tres horas de concierto, la gente permaneció de pie y bailando, desde la primera canción hasta la última.
“a rodar mi vida” fue el tema encargado de despedir el concierto, pero como era de esperarse, el ambiente no permitió que terminara ahí. Fito regresó, esta vez sin el traje, ahora vestido con mezclilla, playera roja y un saco azul para decir: “México es una ciudad muy loca” así que en esa locura, invitó a Zavaleta para entonar nuevamente “yo vengo a ofrecer mi corazón” esta vez con ella en lugar de Armando Manzanero. El momento fue mágico y dio paso a “dar es dar” una canción donde el cantautor se permitió bajar al sub escenario, saludar a la gente y agradecer a México por la noche: “es muy difícil salir de una afonía, pero con ustedes fue posible, hasta aquí llegamos” decía mientras el auditorio entero cantaba con él la “mariposa tecnicolor”

Al final, lo que anunciaba ser una tragedia inesperada, terminó siendo el triunfo brutal de uno de los exponentes más grandes del rock en español, una noche de ruedas mágicas, una noche que sació nuestra hambre de Fito, una noche que nos dejó con ganas de verlo de nuevo, que nos hizo salir corriendo por una taza, una playera, un encendedor, unos alfajores o un póster, una noche donde un guerrero demostró que por muy malas jugadas que el cuerpo nos haga, es posible salir adelante. Felicidades Fito Paez, nos dejaste en el éxtasis más profundo, felicidades porque confiaste, confiamos, confía nene…confía…

Noviembre 4 de 2010.

www.reverbnation.com/ricardocarrera
campoarte@hotmail.com

2 comentarios:

SATURNINO dijo...

Grande FITO!!.
Ayyy que rato más malote cuando parecía que no iba más!!.

Ohhh y Susana y todo!!

Qué más se puede pedir

Sol, Sole, Solecito ¡Soledad! dijo...

Estuvo de huevos. bueno lo definré estuvo GRANDIOSO imaginate José que a 4 personas delante de mi staba FITO waaaaa lo difrute mucho y ese fue mi regalazo de cumple. :)